|
Muchos
son los mensajes que desde diversos medios y sectores llegan hoy a los
ciudadanos sobre el tema de la accesibilidad. Empeñados, muchos de
nosotros, en hacer más cercano el momento en que las ciudades sean
espacios acogedores, donde los ciudadanos a “cuerpo limpio”,
recuperen el lugar cedido a los vehículos rodados durante estos largos
años en que las ciudades han sido urbanísticamente destrozadas como
“ámbito de encuentro”, vemos cómo tímidamente los peatones van
recuperando para su uso casi exclusivo algunos reductos callejeros,
aunque limitados sine die al
centro comercial.
Muchas ciudades, no obstante, a lo largo y ancho del planeta, han visto
con claridad que una forma de combatir la infelicidad, causada por el
estrés y la ansiedad de la vida moderna, es recuperar esas ciudades
como espacios acogedores haciéndolas más usables, más accesibles.
Desde
estas páginas, Guadalfeo quiere hacer una apuesta por un proyecto de
ciudad sostenible, llena de calor humano; emprendedora; con espacios
para la cultura y el ocio enriquecedor; una ciudad participativa y
accesible. Accesible para los discapacitados, y accesible para los niños
y los mayores. Donde pasear no sea esquivar motos por las aceras, ni
tragar tanta contaminación en los atascos.
Las
últimas obras realizadas en el centro de Motril y aledaños, no
obedecen desde luego al diseño de una ciudad accesible. Atravesar
algunas calles y pasos de peatones puede resultar muy peligroso, por
falta de visibilidad o por un trazado urbanístico desastroso, con
aceras estrechas cediendo el lugar a los vehículos aparcados por todo
el centro; o como el caso de la calle Nueva y avda. Rodríguez Acosta,
con un único carril que dificulta el paso de ambulancias, coches de
bomberos y otras emergencias. Esto, que lo ve cualquier ciudadano,
parece que nuestros políticos y técnicos municipales no son capaces
de verlo.
En una vía tan céntrica como la calle Nueva no caben los vehículos
aparcados; parece que lo correcto
sería dar más amplitud a una de las aceras, ya que con ello ganaríamos
los ciudadanos que podríamos disfrutar mejor de esa calle céntrica; y
establecer el doble carril, favoreciendo la fluidez del tráfico. De
paso, evitaríamos así los atascos, reduciendo la emisión de CO2 y
beneficiando el paso de los vehículos de emergencias y de los autobuses
urbanos.
Es
hora de que nuestros ediles pongan a trabajar de verdad a
los
técnicos de alto nivel en el Ayuntamiento, y los proyectos con
perspectivas a medio y largo plazo sustituyan a las improvisaciones
chapuceras. Se están gastando muchos
dineros en obras que no superan los indicadores de calidad para una
ciudad del siglo XXI. Y esto es desazonador. Motril necesita un Plan de
Movilidad hecho con seriedad y rigor que potencie el transporte público
en nuestra ciudad, con unas buenas prestaciones de servicios, en calidad
y en frecuencia.
La
accesibilidad, señores concejales, no consiste sólo en poner cuatro
rampas y cuatro aparcamientos para minusválidos, aunque haya que
empezar por ahí. Como vemos, son muchos los aspectos a tener en cuenta
para conseguir que una ciudad sea realmente accesible a las personas con
cualquier tipo de discapacidad, accesible a los niños, accesible a los
mayores y accesible a todos.
(Inicio)
|